Reseña de Last Friday

Last Friday ocurre en un campamento de verano maldito. La historia de un maníaco que volvió de entre los muertos…

Cinco amigos fueron contratados como consejeros por los nuevos dueños del campamento en el bosque, para recuperar la propiedad a cambio de unas vacaciones pagadas, y que ahora tendrán que pasar por un fin de semana terrorífico.

En el pasado, el Campamento Apache fue el escenario de misteriosos eventos. La leyenda cuenta que años atrás un sospechoso de asesinatos múltiples se ahogó en el lago mientras escapaba de la policía… pero su cuerpo jamás fue hallado. Las gentes del pueblo están convencidas de que una presencia no muerta y sanguinaria acecha el campamento…

De hecho, los campistas descubrirán pronto que algo siniestro y hostil merodea por el lugar. Pocos días antes de su llegada, un cadáver en avanzado estado de descomposición fue extraído del lago. Las autoridades fueron incapaces de identificar el cuerpo, antes de que fuera enterrado en el cementerio del pueblo a pesar de las quejas de sus habitantes. Algunos apuntaban a que se trataba del cuerpo del asesino que murió ahogado en el lago.

Cuando los campistas llegaron, el cuerpo ya no se encontraba en el cementerio. De nuevo otra vez, el asesino regresaba al campamento, sediento de sangre y venganza.

Last Friday es un juego de mesa diseñado por Antonio Ferrara y Sebastiano Fiorillo, y que publica Last Level, a quienes aprovechamos para agradecer el habernos facilitado amablemente una copia del juego para la reseña.

El juego está diseñado para jugar de 2 a 6 jugadores de más de 14 años y tiene una duración aproximada de 30 minutos por capítulo y de aproximadamente 120 minutos si se juega los 4 que componen la campaña.

La caja del juego es de tamaño grande (295x295x70mm), con inserto de plástico interior y bolsitas de cierre hermético para guardar componentes.

A continuación os listamos el contenido del juego:

  • 1 reglamento
  • 1 tablero de juego de 84 x 56 cm
  • 1 pantalla de rastreo del Maníaco Asesino
  • 15 cartas de campistas
  • 5 peones en color de campistas
  • 1 peón blanco predestinado
  • 1 peón negro Maníaco
  • 1 marcador de ronda
  • 1 marcador de bote
  • 5 baldosas de cabaña
  • 5 marcadores de Maníaco
  • 8 marcadores de cadáver
  • 10 marcadores de bienvenida
  • 35 marcadores de pista
  • 30 marcadores de plástico amarillo transparente.

Compartimos un vídeo que hemos preparado con el unboxing del juego.

Last Friday es un juego ambientado en los famosos films del género slasher de los 80, especialmente en Viernes 13. En este, un jugador interpreta el papel de un maníaco asesino que ronda por el campamento, mientras que los demás jugadores controlan a los campistas convertidos en presas para el maníaco, que deben cazar al asesino.

Mecánica

En Last Friday una de las características más importantes es que uno de los jugadores hace de maníaco asesino y los demás representan ser los campistas que luchan para sobrevivir. Los campistas pueden moverse por todo el campamento, meterse en las diferentes cabañas repartidas por el tablero del campamento o, incluso, cruzar el lago en barca. El maníaco puede moverse por todo el campamento, aunque de manera oculta tras su pantalla, puede acceder a las cabañas haciendo uso de su hacha, para poder dar caza más fácilmente a los campistas  y comunicarse con otras cabañas mediante pasadizos ocultos bajo tierra, y también puede cruzar el lago a nado, aunque una vez por capítulo. No obstante, a pesar que el movimiento del maníaco es secreto, la posición del maníaco se revela cada 3 turnos, dependiendo del capítulo se revela la posición en la que estaba 3 turnos antes o en la actual, y en diferentes circunstancias durante la partida.

Los jugadores que interpretan a los campistas realizan dos movimientos cada turno, así como diferentes posibles acciones como coger o utilizar fichas de pistas que les ayude en los diferentes capítulos en su lucha contra el maníaco. Las pistas a disposición de los jugadores son oído agudo para revelar al maníaco en casillas adyacentes al personaje portador, trampa de oso para no permitir el paso del maníaco, linterna para iluminar las casillas adyacentes a la lámpara, pala para retirar cadáveres del tablero o zapatillas para hacer un movimiento extra. Además, entre los marcadores iniciales, del primer capítulo, se encuentran las cinco llaves de colores que abren la cabaña correspondiente del mismo color.

El jugador que interpreta al maníaco puede realizar un único movimiento de manera oculta, que debe anotar en una hoja tras su pantalla, y utilizar sus fichas de maníaco que también le ayudan en la consecución de sus objetivos. Los marcadores de que dispone el maníaco son el hacha para romper la puerta cerrada de una cabaña, invisible para no tener que revelar su posición, vuelco de trama para ampliar un turno la partida, sombra para no revelar su posición en cada tercer turno y velocidad sobrenatural para realizar un movimiento extra.

La partida está compuesta por cuatro capítulos, de 15 turnos cada uno, que pueden jugarse como partidas individuales o consecutivamente formando una trama, en la que todo afecta a la siguiente partida. Los objetivos cambian en los diferentes capítulos, como que el maníaco acabe con todos los campistas mientras ellos recuperan las llaves de las cabañas para ponerse a salvo, que los campistas quieran acabar con el maníaco y este deba ocultarse, evitar que el maníaco acabe con el jugador predestinado o que el predestinado consiga capturar al maníaco mientras este se esconde para evitar ser capturado.

Opinión

Last Friday se trata de un juego asimétricocooperativo, un juego de mecánicas de memoria, deduccióncoordinación de movimientos y habilidades especiales. Todas estas mecánicas que implementa el juego consiguen perfectamente su objetivo, los jugadores se sienten perseguidos de intuir la cercanía del asesino y reina la paranoia a cada paso que dan mientras el jugador que interpreta al maníaco mira el tablero, su pantalla y a los jugadores y, a la vez, sonríe pensando quién será su siguiente víctima.

El peso recae fuertemente en la deducción y la cooperación, siendo difícil ganar la partida, al jugador que hace de maníaco, jugando sin una buena coordinación. Puede darse el efecto líder que se da en juegos cooperativos pero, al disponer cada uno de los personajes de habilidades especiales, los roles se reparten de una manera intuitiva. Por otro lado, el jugador que hace de maníaco debe deducir los movimientos que realizan los jugadores e intentar anticiparse a ellos, para eliminarlos o para escaparse de ellos.

El nivel de interacción entre jugadores es muy sutil durante el juego, los jugadores están continuamente dialogando sobre que acción llevar a cabo de manera coordinada pero no hay una interacción directa entre ellos, salvo la interacción con el maníaco en que sí recae más peso dependiendo el capítulo que juguemos. En cuanto a los entreturnos son cortos ya que son habitualmente consensuados y con pocas acciones a ejecutar, aunque se dan situaciones con un poco más de “análisis parálisis” cuando han de decidir como hacer uso de la barca y en que lado del lago dejarla atracada para evitar quedarse atrapados.

La inmersión en la partida y en la historia es magnífica, a poco que los jugadores pongan de su parte, la creciente tensión puede palparse en el ambiente y, normalmente, a partir del tercer turno los jugadores ya comienzan a contar casillas y usar todas su habilidades presas del pánico de tener al asesino rondándoles cerca que, si el jugador que interpreta al maníaco disfruta con el papel, irán aumentando con miradas, sonrisas y algún comentario que haga poner más nerviosos a los jugadores.

El aspecto gráfico del juego es magnífico, un tablero muy evocador, sencillas pero bonitas ilustraciones de los personajes, primigenios y reliquias, y unos marcadores claros de lo que representan. Los personajes del juego tiene nombre e ilustraciones que son simpáticos guiños a muchas de las clásicas películas de terror de los 80. La pantalla del maníaco está muy bien también, ya que por el exterior tiene una imagen muy evocadora y por el interior dispone de toda información necesaria para gestionar los diferentes capítulos de la historia.

Last Friday  es un juego colaborativo muy sencillo pero con profundidadfácil para sacarlo, explicar y jugar. Personalmente, nuestras impresiones del juego después de nuestras primeras partidas es que es un juegazo.

Espero que hayáis disfrutado de la entrada tanto como yo, hasta la siguiente entrada…

De nuevo otra vez, el asesino regresaba al campamento, sediento de sangre y venganza.

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